La meta del yoga de Sri Aurobindo.

Sri Aurobindo tenía como objetivo traer la consciencia supramental a la tierra para beneficio de todos los seres humanos. A diferencia de cualquier otro yogui, él tenía como objetivo que la iluminación fuese a nivel colectivo y no a nivel individual. La madre se dedicó a investigar sobre aquellos obstáculos que impedían que el cuerpo se abriese a la Divinidad.

La práctica espiritual de Sri Aurobindo.

A diferencia del yoga tántrico, Aurobindo dice que la energía Divina desciende desde la corona hacia los chacras inferiores y no al revés. Aunque si es cierto que reconoce el despertar de la energía Kundalini desde abajo hacia arriba. Mi pregunta es ¿por qué hace esta distinción? ¿Acaso no está otorgando así más protagonismo al ser individual y alimentando el ego, en lugar de llevarnos hacia la cohesión con el Todo?

Para hacer bajar la Iluminación Suprema es necesaria la calma y la quietud mental, sólo así se podrá gozar con plenitud este estado.

Otra clave en las enseñanzas de Sri Aurobindo es el concepto del ser psíquico. Es la envoltura consciente del alma y se sitúa en el centro del corazón (no el físico). Para llegar a él es necesario pasar por el mental interior, el vital interior y el físico interior. Esto se consigue con constancia en la meditación y en la búsqueda de esa Divinidad, dejando de lado todo tipo de deseos y apegos. 

Este cambio psíquico no estará completo sin el cambio espiritual. Van de la mano y son interdependientes uno de otro. Habrá personas que experimenten antes con uno que con otro, pero finalmente, ningún cambio está completo sin el otro.

Los vehículos inferiores: los cuerpos mental, vital y físico, y sus desafíos.

Es el cuerpo mental la herramienta que percibe y procesa las experiencias de los sentidos. Se hace necesario para nuestra práctica aquietar esta mente y ver a los pensamientos acercarse a ella y moverse alrededor de la misma, eso sí, sin identificarse con esos pensamientos ni considerarlos suyos.

El cuerpo vital, por su parte, se somete a impulsos justificándose mediante razonamientos. Nos suele jugar malas pasadas si dejamos que trabaje según sus gustos y deseos. Su educación es necesaria, y se puede desarrollar a través del desapego; desarrollando el ser psíquico para que el vial se entregue a él; guiar emociones hacia el Divino sin renegar de ellas … es necesario cuidar al vital sin entregarnos a él.

El cuerpo físico suele responder a fuerzas ordinarias y no a fuerzas elevadas. Está estrechamente condicionado por el vital y el mental y se ve directamente afectado por esto (somatización y enfermedades). Pero un físico bien encauzado nos ofrece un mundo entero de posibilidades beneficiosas, y todo esto llega con el control y el equilibrio del vital y el mental.

Las resistencias a la entrega.

Las resistencias en general van a provenir del subconsciente. En este lugar están presentes los patrones de la mente que van a intentar una y otra vez interferir en la sadhana. Incluso cuando pensamos que ya hemos limpiado este lugar, las semillas esperan latentes poder volver a presenciar las idas y venidas de la mente. Por ello, se hace necesario un trabajo continuo de identificación y purificación, viviendo hacia el ser interno y sintiendo el externo como algo superficial del que podemos liberarnos. Siendo constantes en nuestra práctica, la paz y el gozo aparecen.

Karma yoga: la sadhana cotidiana.

El karma yoga es el yoga de la acción. Es el que practicamos en nuestro día a día con cada procedimiento físico y actitudinal que llevamos a cabo. El trabajo se convierte en una oportunidad para el desarrollo espiritual, y la misma Fuerza que te acompaña en la meditación te guiará también en tu acción. Esta idea, junto a la de combatir el cansancio a través de entusiasmarse con lo que hacemos, me ha ayudado enormemente a nivel personal a vivir cada momento, sin anticipar, con gozo y transformando cotidianeidades pesadas y repetitivas en algo verdaderamente práctico y útil para mi crecimiento personal.

El yoga de los sueños.

La repercusión de la meditación (y su consecuente gozo y encuentro con lo Divino) en los sueños es directa. No llama la atención si pensamos en momentos de la vida agitados a nivel emocional y recordamos las numerosas pesadillas que tuvimos por aquel entonces.

La idea es relajarse y auto-entregarse antes de entrar en el sueño, incluso hacer una meditación y pasar directamente de ésta al sueño. Esto ayudará a establecer unas condiciones idóneas (o al menos no tan alteradas) para el momento de dormir.

Con todas estas prácticas podremos incluso ser consciente de los sueños. Al despertar también, si permanecemos quietos, en esa quietud del sueño, quizás nos ayude a recordar.

Meditar.

Con una práctica continuada y con el tiempo, la meditación se convierte en el mecanismo para llegar al gozo, calma y lucidez en general.

Poderes internos.

Al igual que podemos llegar a ser nuestro peor enemigo con los pensamientos que producimos, también podemos conseguir llevarlo por la senda que deseamos, y alcanzar metas y objetivos que sin la práctica meditativa se nos hubiesen planteado imposibles.

En este apartado no sé muy bien a qué se refiere con el concepto de poder de la intuición, ¿es acaso la iluminación o bajada de la Divinidad al ser?

La curación física.

Para un buen funcionamiento físico se hace necesario el triple equilibrio entre el mental, el vital y el físico. Así que cuando algo falla, normalmente viene originado por un desequilibrio. Se hace preciso buscar este desequilibrio que origina la enfermedad. 

Me surge la duda de ¿cómo saber si nuestra envoltura vital se halla intacta o en qué condiciones la tenemos? ¿Hay indicadores que nos muestren (más o menos) como está?

Me gusta la idea de que el miedo es un consentimiento escondido. Saber que el miedo es la posibilidad que nosotros mismos le damos a que algo malo ocurra es muy poderoso, ya que trabajar contra esta corriente nos llevará justo a enfocar la energía y nuestra conciencia en cosas positivas. Es por tanto el miedo, una falta de confianza. Si tuviésemos la certeza de que todo lo que pasa, es siempre lo mejor que nos puede pasar, el miedo desaparecería.

Me parece interesante la diferencia entre reprimir la memoria y destruirla. Sí es cierto que he echado de menos alguna técnica tangible para destruir la memoria, ya que el dirigir lo Divino hacia ella no me lo deja del todo claro.

La zona intermedia.

Es el camino a recorrer hasta llegar a lo Divino. ¿Cómo saber si estoy siendo perturbada por un ser hostil durante mi sadhana y no estoy simplemente en camino? ¿Cómo identificar estos seres que toman a menudo el nombre de Divino?

El dinero como poder vital.

Es curioso, pero me alegra leer como le da al dinero la justa medida, con valor, pero sin apegos a él.