MATSYENDRA, EL SEÑOR DE LOS PECES

Cuenta la historia, que se encontraba Shiva en una isla solitaria enseñando yoga a  su mujer, Párvati. Creían encontrarse solos, sin nadie alrededor. Pero cerca de la orilla un pez escuchaba inmóvil con gran atención. Cuando Shiva se percató de su presencia le salpicó agua encima, y el pez fue transformado en hombre.  Cuentan que este pez fue el primer maestro de yoga, después de Shiva. Y que desde ese día fue a enseñar yoga a los hombres.  Este asana fue nombrado en su honor: matsyendrasana, en sánscrito significa “el Señor de los peces”.

Históricamente, en el siglo X, Matsyendra fue un gran sabio del norte de la India.  La historia anterior indicaría que Matsyendra habría recibido esta sabiduría de forma directa en un estado de trance meditativo (“siempre escuchaba atento y con gran concentración”) de una Conciencia superior (Shiva).  Además, muestra el poder de transformación que deviene del conocimiento del yoga (“fue convertido en hombre”). Matsyendra nos muestra la necesidad de purificar al cuerpo antes de introducirnos en la práctica de la meditación, además de anticiparlo para el camino espiritual. Tradicionalmente, a este personaje se le atribuye haber sido el maestro de Goraksha, el creador del Hatha Yoga original.

Como sucede con muchos mitos de la India, existen numerosas versiones de la transformación de Matsyendra en un maestro iluminado. Pero todas ellas nos muestran la posibilidad de la transformación que trae consigo el yoga.

Al practicarla…

Al practicar Ardha Matsyendrasana, o “la media pose del señor de los peces” (la pose completa es un poco más complicada) la totalidad de tu cuerpo va a beneficiarse de los efectos saludables que aporta este asana.  El sistema nervioso se verá estimulado y fortalecido, ya que esta postura trabaja la línea de nervios, desde la base de la columna hasta los ojos.  A su vez, Ardha Matsyendrasana favorece una correcta digestión, al estimular toda la zona abdominal.

A nivel espiritual, los chakras que trabaja esta pose son Vishudda, el centro energético relacionado a la pureza y creatividad, en la zona de la garganta. Swadhisthana y Manipura por estar justo en la zona de torsión y estimularlos de manera directa.

BENEFICIOS FÍSICOS:

  • Estimula los nervios de la columna, fortalece la musculatura de la espalda, y alivia el lumbago.
  • Previene la ciática.
  • En el sistema digestivo, al ejercer un ligero masaje sobre la zona abdominal, se alivian algunos desórdenes digestivos. 
  • Regula la secreción de bilis.
  • Regula la secreción de adrenalina.
  • Ayuda en el proceso diurético estimulando los riñones y las glándulas suprarrenales.

CONTRAINDICACIONES

  • Las mujeres durante la gestación, con más de dos meses de embarazo, no deben practicar este asana.
  • Si sufres de úlcera péptica, hipertiroidismo o hernia debes practicar bajo la supervisión de un profesional.
  • Practicarla con problemas de ciática o de discos vertebrales dislocados puede resultar muy beneficioso, pero se debe realizar con gran cuidado.