Durante los inicios de la práctica del yoga, a los alumnos principiantes les surgen algunas dudas que, a grosso modo, vengo a resumir en estas siete.

Quizás pueden ser también las tuyas

YOGA PARA PRINCIPIANTES.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS.

1. ¿CUÁNTAS VECES A LA SEMANA DEBO PRACTICAR?

Se puede comenzar con una practica regular de dos o tres veces por semana, para que el cuerpo comience a familiarizarse con esta nueva forma de movimiento.

Las clases de yoga para principiantes son muy útiles para sentar las bases de una buena práctica. Se hace especial hincapié en el alineamiento correcto para evitar lesiones y se diseñan las prácticas de manera que las secuencias vayan de menor a mayor dificultad, teniendo en cuenta una evolución progresiva.

Además, notarás cómo tu consciencia de la respiración se incrementa, convirtiéndose ésta en el soporte de los asanas.

La práctica del yoga nos ayuda a profundizar y a conectar con nosotros mismos, y, aunque es un proceso lento, los beneficios comienzan a notarse desde las primeras prácticas.

En el caso de no poder asistir a clases, puedes practicar desde casa, tiene sus ventajas y desventajas, pero es interesante probar distintas maneras de práctica.

En este artículo cuento los pros y los contras de practicar en casa o en un centro de yoga.

2. ¿ES UNA DISCIPLINA MUY FÍSICA?

Todo va a depender del tipo de yoga que comiences a practicar y el nivel de la clase en la que entres. No obstante, si decides comenzar con Yoga para principiantes, notarás igualmente indicios de haber trabajado con el cuerpo 

Hay ocasiones en las que las alumnas experimentan una leve sensación de descompresión de los huesos y músculos, y esto también se transfiere en un dolor pasajero.

Son sensaciones completamente normales, que irán desapareciendo a medida que el cuerpo se vaya acostumbrando a la práctica. 

En caso de empeorar con la práctica, es necesario hacérselo saber a tu profesor de yoga, o incluso a tu médico.

Un consejo primordial es no hacer más de lo que tu cuerpo te pide. Escucha tu cuerpo.

3. ¿DEBO COMER ANTES DE IR A CLASE?

Por lo general, se recomienda no ir a una clase con el estómago lleno. Es cuestión de sentido común, al igual que no practicarías ningún otro tipo de ejercicio haciendo la digestión o justo después de ingerir alimentos. 

Alguna pieza de fruta o frutos secos una hora o más antes de la práctica puede ser una buena opción.

4. ¿PUEDO COMENZAR MI PRÁCTICA EN UN GRUPO AUNQUE NO SEA DE PRINCIPIANTES?

Si el grupo tiene un nivel general no debe haber ningún problema. Otra cosa es que la clase esté determinada por niveles, entonces, meterte en un nivel medio o avanzado puede ser terrorífico. Comenta a tu profesor de yoga esta duda antes de escoger la clase con la que desees iniciarte.

Lo importante es que tengas en cuenta siempre la escucha corporal. Y aunque, en los inicios es complicado centrar la atención en esto por estar pendiente de la realización correcta de los asanas, es conveniente que esa sea la dirección de la práctica.

Nada de comparaciones. Nada de competiciones. Cada práctica es única y personal. Lo importante no es dibujar una figura con el cuerpo, sino que, en el proceso de la práctica, tu cuerpo mente y espíritu se vuelvan uno. No te juzgues ni violentes tu cuerpo y disfruta plenamente de la práctica.

5. ¿QUÉ MATERIAL NECESITO PARA MI PRÁCTICA DE YOGA?

Antiguamente se practicaba única y exclusivamente con el cuerpo. No hacía falta ningún tipo de material.

Hoy día, una esterilla (mat) es lo mínimo que se viene usando, para no deslizarte o para no sentir la dureza o frialdad del suelo

El uso de bloques, cuerdas, mantas o bolsters puede resultar útil en la práctica aunque no son imprescindibles. Si en tus clases el profesor te invita a usarlos, fantástico, experimenta con ellos. Busca todas las posibilidades que tu cuerpo pueda experimentar y quédate con aquello que más efectivo te resulte.

6. ¿AYUDA EL YOGA A BAJAR DE PESO?

Si comenzaste a hacer yoga con idea de incrementar tu bienestar y con el objetivo de bajar de peso, debes tener en cuenta que su práctica debe ir acompañada de una alimentación saludable.

El yoga permite eliminar toxinas y líquidos, optimiza el funcionamiento del sistema digestivo, oxigena todo el organismo o aumenta la energía muscular, entre muchos otros beneficios. 

Además, con una práctica regular observarás también otros muchos beneficios del yoga, como una mejora del autoestima y de la confianza, y mejoras en la calidad del sueño.

El yoga te ayudará a tomar consciencia de aquello que comes y cómo lo comes (si con la mente o con el cuerpo) y de esta manera podrás regular los impulsos de ansiedad a la hora de comer.