El periodo del embarazo, debido a que nuestro estado y nuestro cuerpo cambia, debe también condicionar nuestra práctica de yoga.

Primeros meses de embarazo

Durante el primer trimestre del embarazo, el óvulo fecundado comienza a asentarse en las paredes del útero y, por tanto, se recomienda que las mujeres no hagan fuerza en exceso. Se recomienda esperar a que pase este periodo para reanudar la práctica de yoga. Ten en cuenta que deberás asistir a clases especializadas de Yoga para embarazadas, a no ser que seas una practicante experta.

Si eres nueva practicando deberás respetar durante todas las sesiones el principio de la no violencia (Ahimsa). Aceptar el nuevo estado y permitir al cuerpo y al bebé estar en una zona de confort, es una responsabilidad que debemos asumir.

Principales posturas de yoga prenatal

Asanas de equilibrio 

Favorecen la conexión con los cambios que surgen en nuestro cuerpo, estableciendo ejes que irán variando a lo largo de todo el embarazo.

 

Vrkasana o postura del árbol.

Natarajasana o postura de la bailarina

Asanas para fortalecer el suelo pélvico.

Es necesario dar al suelo pélvico la importancia que merece, pues fortaleciéndolos durante el embarazo nos ayudará a tener un mejor parto; y sobre todo, una vez haya pasado, es de suma importancia volver a recuperar el tono de esta zona.

Sethubandasana o postura del puente durante el embarazo.

Asanas para cuidar la zona lumbar

El aumento de la zona del abdomen y por tanto, el aumento de peso, conlleva molestias y dolores en la espalda en general y específicamente en la zona lumbar. La forma de disminuir estas molestias será reforzando los músculos de la espalda.

Posturas del gato-vaca durante el embarazo

Asanas para abrir el pecho

La tendencia con el peso de la barriga es a dejar caer los hombros hacia adelante y encorvar la espalda. Para contrarrestar esto, las variantes sencillas de Matsyasana son idóneas además de gustosas: 

Variante sencilla de Matsyasana (El Pez):

Túmbate boca arriba y coloca un cojín en la zona alta de la espalda dejando que la cabeza quede fuera pero comprobando, al mismo tiempo, que el cuello no queda tenso. Extiende los brazos hacia los lados y deja que las piernas, o bien se estiren, o bien se queden en forma de mariposa juntando planta con planta del pie. Como resultado, observarás una apertura de pecho en la que podrás simplemente dedícate a respirar.

Asana para regular la circulación sanguínea en las piernas.

Invertir la posición de las piernas nos facilitará un riego sanguíneo en ellas mucho más fluido y menos pesado. Para ello, Viparita Karani es la opción más cómoda y sencilla: coloca las piernas hacia arriba sobre una pared y siente cómo las piernas se aligeran, al mismo tiempo que toda la espalda apoya sobre el suelo pudiendo relajar la zona lumbar.

Asana para fortalecer piernas.

Cualquiera de las variantes de los Guerreros contribuirá a fortalecer las piernas, ya que es el principal soporte del asana.

Virabhadrasana I para el embarazo

Contraindicaciones

  • Aquellas mujeres que nunca hayan practicado o que estén iniciándose en Yoga deberán evitar realizar posturas invertidas, sin embargo, si esto es común en tu día a día, podrás realizarlas después del primer trimestre.
  • No se realizarán posturas en las que no haya hueco o espacio suficiente para la tripa, como aquellas en las que nos colocamos tumbadas boca a bajo.
  • Tampoco se realizarán pranayamas con retenciones de aire.