En el Yoga avanzado tenemos asanas como Bakasana o Postura de la Grulla, las cuales tienen una gran exigencia. No obstante, en yoga para principiantes y en nuestras clases de Vinyasa se alcanza rápidamente la capacidad de realizarlas, pues los cuerpos reaccionan de modos diferentes a los procesos. Así que, puede que pronto la logres, y, si no, lo mejor es que estarás trabajando fuertemente y alcanzando de a poco toda la potencialidad de tu cuerpo. 

Lo más importante será fortalecer los brazos con la práctica del yoga, pues llevan una gran parte del peso general. No obstante, más allá de la fuerza que necesitas, está la capacidad de equilibrarte y para ello debes hacerte muy consciente de la energía que inyectas al centro de tu cuerpo.

En segundo lugar, tendremos en cuenta trabajar el equilibrio y no descuidar en ningún momento la técnica que esta postura requiere. Por ejemplo, hacerte consciente de tus muñecas, de cómo se sienten y cuánto resisten el peso de tu cuerpo, pues, allí, está concentrada una gran parte de la energía que requiere este asana. 

Sí, el equilibrio depende de cómo distribuyas la energía a través de tu cuerpo, partiendo de que hagas consciente tu centro. Te recomendamos trabajar esto, buscando la postura por partes, iniciando en el levantamiento de un pie y pasando posteriormente a ambos, una vez hayas dominado lo primero. 

Cómo realizar la Postura de la Grulla o Bakasana

  1. Una buena manera de comenzar podría ser desde Malasana. 
  2. Delante de de ti, sin separar los pies del suelo, apoya las manos, con los dedos muy abiertos. 
  3. Añade tensión a tus brazos, poniéndolos rectos y firmes. 
  4. Lleva tus rodillas hasta tus brazos y toca tus tríceps con ellas. Así, súbelas lo más que puedas, acercándolas al máximo hasta tus axilas. 
  5. Adelanta la cabeza y con ella empieza a inclinarte hacia adelante, buscando que tus glúteos se eleven. 
  6. Apoya progresivamente el peso sobre tus brazos, llegando al punto en que tus pies se levanten por completo del suelo. Pero justo antes de este punto, llena de aire tus pulmones. 
  7. Una vez lograda la elevación, pon tu mirada al frente y permanece en la postura por unos 20 segundos. Varía este tiempo entre 10 mínimo y 30 máximo. 
  8. Es normal que en las primeras ocasiones no puedas sostenerte por más de dos segundos. Todo lo que hay que hacer es insistir.
  9. Para salir de esta postura, vacía tus pulmones.
  10. Una vez hayas concluido tus repeticiones, culmina en Balasana.

Sugerencias de Elena Malova 1

Sugerencias de Elena Malova 2

Recomendaciones y adaptaciones.

Llevar un cojín o un bolster frente a la cara puede ayudarnos a perder el miedo de caer de cara al suelo.

Otra opción que suele ayudarnos en la práctica de este asana es colocar los pies en tacos, elevando así la altura y facilitando el apoyo de las rodillas en la parte alta del brazo.

No obstante, deberás tener en cuenta, que como en toda práctica, es un proceso de cual disfrutamos y no un fin que alcanzar. Y quizás lleguemos a dominar esta postura de yoga o quizás no, pero el objetivo de cada sesión jamás será alcanzar dibujos con el cuerpo, nada más lejos de la realidad del yoga. La aceptación de las distintas situaciones en que cada cuerpo se encuentra se vuelve necesaria en la práctica del yoga, recordando una y otra vez que es el acallamiento de las fluctuaciones mentales lo que buscamos, además de un equilibrio entre cuerpo y mente, siempre en la respiración consciente.

Beneficios de practicar Bakasana

Este es un asana muy completo con el que vas a mejorar la capacidad de tus pulmones, ejercitar músculos como los pectorales, los deltoides, trapecios y pectorales, así como los dorsales. También se fortalecerán los músculos de tu espalda, brazos y cuello. 

La práctica regular de esta postura se hará notar con los cambios físicos que verás en tu cuerpo y una sensación de bienestar, al respirar más profundamente y permanecer relajado.