Mayurasana o Postura del Pavo Real es conocida dentro del mundo del Yoga como una de las posturas de inversión. Otro de los nombres que se le otorgan es Postura de la Pluma del Pavo Real. Y esto es precisamente por la majestuosidad que evoca, pues supone ser un pavo real que abre espléndidamente sus plumas como abanico. 

Es natural que este tipo de asana suponga un obstáculo, pues puede existir en muchos el miedo a caer. No obstante, poniendo atención en los antebrazos y estabilizándolos adecuadamente, se podrá estar seguro. 

Preparación para la postura del pavo real

Debemos tener claro que el dominio de esta postura no se da de un día para otro, pues este asana se considera de nivel avanzado. La paciencia y la dedicación en la práctica, serán claves para dominarla. No te preocupes por el tiempo que pueda tomarte alcanzar a hacerla bien, disfrutar del proceso es uno de los principios por los cuales nos dedicamos a la práctica de yoga. Lograr consolidar las posturas preparatorias ayudará a tu cuerpo a memorizar y comprender la lógica de asanas más complejos. 

La preparación y fortalecimiento de los brazos es otro de los componentes que debes tener en cuenta. Posturas como Chaturanga son un ejemplo de las que puedes practicar para esto. Cuando hagas el Delfin, que es previa a Mayurasana, fíjate al detalle en los puntos de apoyo y focaliza la atención también en fortalecer los brazos, de modo que estés, sobre la marcha, en constante preparación. 

Otro asunto importante es la tendencia que existe a utilizar siempre la misma pierna para tomar impulso y subir a la postura. Esto es algo común y no solo pasa en el yoga, sino en casi todo en nuestra vida. Por tanto, te proponemos ejercitar ambas piernas sin importar que la inversión, en alguno de los casos, no llegue a ser completa. Esto hará tu práctica algo más equilibrada. 

Cómo realizar Mayurasana o Postura del Pavo Real
  1. Si eres nuevo en esta postura, nuestra recomendación es que te ubiques cerca de la pared. Específicamente en frente de esta y separado por unos centímetros. 
  2. Lo primero será realizar la posición del perro cabeza abajo, conocida también como Adho Mukha Svanasana. Estado allí, haz una flexión de codos hasta apoyar los antebrazos en el suelo. También puedes hacer flexión de rodillas. Los brazos quedarán en paralelo entre sí separados por la distancia de los pecho. 
  3. Rota los brazos para conseguir mayor amplitud en la apertura de pecho.
  4. Flexiona más una de tus rodillas y llévala más cerca de tu cuerpo. 
  5. Mantén la otra pierna activa, empujando desde el talón. 
  6. Con la pierna flexionada, impúlsate, extendiendo hasta la pared, como en una especie de arco. 
  7. No olvides exhalar en este proceso. 
  8. Para evitar dolor en la parte baja de la espalda, empuja el sacro en dirección a los talones, sintiendo como el ombligo parece dirigirse a la columna. 
  9. Mantener 10 o 15 minutos la pose, al principio, será suficiente. 
  10. Baja un pie a la vez para salir de la postura. No colapses el área de los hombros mientras estés en la postura. Mantén la extensión y la firmeza. 
Algunos beneficios de Mayurasana
  1. Ayuda a mejorar tu equilibrio
  2. Estimula la elongación de pecho, hombros y cuello. 
  3. Sirve para tratar la depresión y el estrés. 
  4. Ayuda a fortalecer tu espalda y hombros. 

Muchos tratamientos psicoterapéuticos incluyen posturas del Yoga, es por eso que mantenerse en la practica del Yoga no solo contribuye a un mejor estado físico, sino al cuidado de tu salud mental. Posturas como Mayurasana o Pavo Real y otras posturas de inversión también contribuyen a la oxigenación cerebral y a mantenerse en un mejor estado anímico. 

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