El otoño está a las puertas y se hace imprescindible preparar mente y cuerpo para un bienestar físico y emocional que nos permita encarar con la energía equilibrada el próximo invierno.

Asociamos el inicio del curso escolar a un año nuevo que empieza, en ocasiones casi más determinante que el año nuevo oficial. Establecemos nuevos propósitos, afrontamos retos y objetivos que parten de cero y todo ello con las pilas recargadas recién llegados de las vacaciones.

Pero si esta energía no se canaliza como debe ser, el acuse de cansancio y agotamiento con el que lleguemos a diciembre puede ser importante. Establecer una rutina de hábitos saludables y auto cuidados se convierte en algo imprescindible.

La práctica de Yoga ayuda a equilibrar y suministrar esas energías, al mismo tiempo que desarrolla el potencial que cada uno lleva dentro.

Elemento metal, aire.

El elemento aire está asociado al otoño. Además, se relaciona con el pensamiento y la palabra. Es un elemento que inspira y agudiza nuestra mente.

También hace referencia al movimiento fluido, como el caer de las hojas de un árbol en movimiento. Esto, llevado a nuestro cuerpo, nos habla principalmente de los pulmones y las articulaciones.

Cuando existe balance en el elemento aire encontramos libertad, dicha, confianza, creatividad, aptitud comunicativa, organización, comprensión, conocimiento.

Yoga en el elementos aire.

Pranayama.

Los pranayamas, dicho de manera resumida, son ejercicios respiratorios que movilizan la energía vital.

Respiración completa:

se realizan respiraciones profundas, dirigiendo el aire hacia el abdomen, el pecho y zona clavicular; al exhalar, se realizará de la misma manera invirtiendo el orden.

Nadi Shodhana o respiración alterna.

Esta técnica consiste en inspirar por la fosa nasal izquierda, espirar por la derecha, inspirar de nuevo por la derecha y espirar por la izquierda de nuevo. Esta alternancia respiratoria por las fosas nasales se realiza con Vishnu Mudra, llevando los dedos índice y corazón hacia adentro y usando el pulgar y el anular para tapar las fosas nasales de manera alterna.

Al usar de manera alterna las fosas nasales, la energía vital circula en los nâdî (canales energéticos) ida y pingala de forma equilibrada.

Bandhas.

El uso de los bandhas puede ayudarnos a mover y retener esa e nergía. Ten pres ente en tu práctica de asanas la activación de, al menos, los dos bandhas primeros ( mulabandha y uddiyana bandha), y en la de pranayamas los tres (añadiendo jalandharabandha).

¿Cómo activar los bandhas? En mulabandha llevamos el suelo pélvico hacia arriba. En uddiyana bandha, contraemos en la exhalación el abdomen hacia adentro y hacia arriba. Con jalandhara bandha contraemos y bajamos la barbilla hacia el pecho.

Posturas de Yoga que ayudan a equilibrar el elemento aire.

Los asanas que van a contribuir a equilibrar el elemento aire serán aquellos en los que hay apertura de pecho y extensiones de espalda. Aquellas posturas de yoga que nos permiten inhalar y exhalar con mayor facilidad serán las idóneas para mover y ajustar el elemento aire.

Ustrasana (postura del camello)

Sethubandhasana (postura del puente)

Bhujangasana (postura de la cobra)

Matsyasana (postura del pez)

Inversiones como Sirsasana (parado de cabeza), Pincha Mayurasana (parado de antebrazos), Adho mukha vrksasana (parado de manos).