A menudo, tras las vacaciones, durante los cambios de estación o simplemente en épocas en las que descontrolamos la alimentación, pueden darse en nuestro cuerpo determinados síntomas de digestión pesada, hinchazón o mal humor. Es el momento idóneo para comenzar a introducir la práctica de Yoga en tu rutina.

El yoga por naturaleza, ya es una disciplina detox. Y es que la práctica de asanas junto con una respiración consciente siempre va a tener un efecto purificador y regenerador sobre nuestro organismo.

Posturas que ayudan a eliminar toxinas.

Con el objetivo de realizar una práctica de yoga detox lo idóneo son las torsiones y las flexiones ya que ejercen un suave masajeo sobre los órganos intestinales encargados de la digestión, asimilación y eliminación.

Lo ideal es alternar estas posturas con algunos asanas de fuerza que nos hagan entrar en calor, sudar y eliminar toxinas a través de la piel.

1. ¡Piernas y glúteos a fuego con utkatasana!

Una forma idónea de activar el fuego interno es la torsión en utkatasana. A través de ella trabajamos a fondo tanto las piernas como los glúteos. Practicando esta postura de yoga sentirás la estimulación del funcionamiento de hígado, riñones y bazo.

  1. Coloca tus pies al ancho de tus caderas y llevando las manos juntas a la altura del pecho ve dejando que las rodillas se flexiones sentándote en una silla imaginaria.
  2. Revisa que puedas mirarte los dedos de los pies por delante de tus rodillas, y que éstas no se abren, sino que van en paralelo.
  3. Ancla el codo izquierdo por fuera de la rodilla o del muslo derecho.
  4. Deja que las manos sigan en el centro del pecho presionando ambas palmas. Cada vez que exhales gira un poco más el torso hacia tu derecha.
  5. Intenta mantener el asana durante cinco respiraciones, profundizando el giro en cada exhalación que des.
  6. Después cambia de lado sin deshacer Utkatasana.
2. ¡Toxinas fuera de cuerpo y mente!

Con Parivrtta Parsvakonasana fortalecerás piernas, glúteos y abdomen. Esto te ayudará a entrar en calor y te refrescará la mente.

  1. Lleva los pies juntos e inhala llevando los brazos por encima de la cabeza.
  2. Al soltar el aire, deja que los brazos bajen hasta que las manos se sitúen junto a los pies (si necesitas flexional las rodillas).
  3. Lleva la pierna derecha hacia atrás sin apoyar la rodilla en el suelo.
  4. Deja que la mano derecha se apoye en el suelo junto a tu pie izquierdo, y al mismo tiempo ve elevando el brazo izquierdo al cielo.
  5. Al igual que hacíamos en la anterior postura, aprovecha cada exhalación que des para girar un poco más.
3. ¡Riñones de 10!

Natarajasana, la postura del baile cósmico de Shiva, no es otra cosa que una extensión de columna. Su función detox se centra, mayormente, en los riñones.

  1. De pie, tantea el equilibrio sobre tu pierna derecha y levanta el brazo de este mismo lado para equilibrarte, colocando Chin Mudra en tu mano.
  2. Poco a poco ve doblando la pierna izquierda hacia atrás y elévala. Al mismo tiempo ve con tu mano izquierda a coger el tobillo.
  3. Deja que el cuerpo se incline tanto como la pierna izquierda suba.
  4. Intenta que el muslo de la pierna flexional no se gire, y que se quede siempre mirando hacia el suelo.
  5. Cuando hayas realizado algunas respiraciones, vuelve a la vertical y cambia de pierna.
4. Fuerza total

La plancha alta es una postura base que usamos mucho en nuestras sesiones de Hatha Yoga y de Yoga Vinyasa. Viene bien para obtener fuerza en todo el cuerpo, sobre todo en el abdomen y en los brazos.Al mantenerla durante al menos ocho respiraciones largas conseguimos un profundo efecto detox ya que su práctica provoca sudoración.

  1. Colócate sobre los cuatro puntos de apoyo (como para realizar gato-vaca). Revisa que tus muñecas quedan debajo de los hombros.
  2. Estira las piernas hacia atrás hasta quedarte sobre los pies y las manos, dibujando una linea recta entre los hombros, las caderas y los talones.
  3. Deja que tu mirada vaya entre tus manos.
  4. Desde aquí, puedes jugar a levantar una pierna y otra de manera alterna sin que las caderas se muevan, manteniendo en todo momento las piernas estiradas.
5. Masajea y alivia tu abdomen

Balasana, o la postura del embrión es siempre nuestra mayor aliada en clases de Hatha Yoga y Yoga Vinyasa. Además, nos ayuda a aliviar la hinchazón y las digestiones pesadas. Relaja la columna y suaviza la zona baja de la espalda.

  1. Desde la postura de los cuatro puntos lleva las caderas hacia atrás hacia los talones.
  2. Deja que la frente caiga hacia el suelo y lleva el pecho hacia los muslos.
  3. Los brazos puedes estirarlos o llevarlos hacia atrás, como te resulte más cómodo.
  4. Mantén la postura durante algunas respiraciones observando el masaje que esa ligera presión ejerce sobre tu abdomen.