El Solsticio de Invierno

El solsticio de invierno se convierte en un momento especial de mirada hacia el interior y de re conexión donde encontrarnos con nosotros mismos. Hacer revisión echando la vista atrás, a través de algunas prácticas de yoga sencillas, nos puede ayudar tener más presente en qué momento de nuestras vidas nos encontramos.

Los solsticios son aquellos momentos del año en los que el Sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo. Ello provoca que la duración del día o de la noche sean las máximas del año, respectivamente. Es decir, la desigualdad entre el día y la noche se vuelve máxima. Esto sucede dos veces al año: en junio y diciembre.

Durante el solsticio que acontece en invierno, el Sol se para durante tres días en su altura mínima de su recorrido sobre el firmamento. Todo esto sucede antes de empezar de nuevo a elevarse y llegar al punto álgido del siguiente solsticio, justo seis meses después.

Numerosas culturas, a lo largo de la Historia, han entendido el solsticio como un momento especial. Debido a que el Sol es un astro de suma importancia en la mayoría de las culturas, y debido también a la energía que alrededor de este elemento se genera, es normal entender los solsticios como momentos claves e importante de llevar las miras hacia el interior, hacer revisión, balance, y ¿por qué no? dedicarnos una práctica de yoga un poco más especial.

La práctica de Yoga en el solsticio de invierno.

  • Práctica de 108 Saludos al Sol

El Saludo al sol o Surya Namaskar es una práctica compuesta de 12 posturas de yoga que se suelen realizar siempre al inicio de las clase de vinyasa yoga. Su objetivo principal es calentar y preparar al cuerpo para la práctica de yoga. También se entiende el Saludo al Sol como una práctica en la que estimulamos la energía solar.

Y te preguntarás ¿por qué 108 Saludos al Sol? Existe un ritual en el que se realizan los 108 saludos al sol. Es una tradición que algunos yoguis desarrollan para abrir y cerrar ciclos, donde nuestro cuerpo y nuestra mente se  preparan para abrazar los nuevos cambios venideros. El número 108 en la tradición hindú es considerado un número especial, sagrado, con mucho significado. El número 1 representa lo divino, la divinidad, es decir, a Dios. El 0 representa el vacío. El 8 representa lo eterno o lo infinito, es considerado un número sagrado y completo.

  • Propuesta de práctica

1. Comienza en la postura del niño, Balasana. Respira profundamente, sintiendo como todo tu cuerpo responde a esta actitud de llevar la mirada hacia adentro.

2. Gato – Vaca. Desde la postura de cuadrupédia, comienza a darle vida a tu columna realizando estos dos movimientos, tan empleados en las clases de Hatha Yoga y Yoga Vinyasa.

 

3. Adho Mukha Svanasana o el perro boca abajo es otra de las posturas de yoga que más se ejecutan en la práctica de Yoga Vinyasa.

4. Vrksasana o postura del árbol. Trabaja en la firmeza, el enraizamiento y la fortaleza en las piernas, mientras que desarrolla equilibrio mental y corporal.

5. Virabhadrasana I o Guerrero I.

6. Salabhasana o postura del saltamontes.

7. Balasana o postura del niño, para contrarrestar la extensión de espalda.

8. Ustrasana o postura del camello. En este asana ve de manera progresiva, comenzando por llevar las manos a la zona lumbar y observando si los límites de tu cuerpo te permiten estar ahí.

9. Balasana de nuevo, para contrarrestar y suavizar la zona baja de la espalda.

10. Baddha konasana. Siéntate en el suelo, junta las plantas de los pies delante de ti e inclina tu tronco hacia delante intentando mantener la columna estirada. Apoya las manos en los pies y relaja completamente todo el cuerpo.

11. Descansa en Savasana o postura del cadáver.