Probablemente, en estas fechas hagas una revisión a los propósitos de año nuevo.

Aquí te dejamos 3 tareas de peso para este año, si entre tus prioridades se encuentran tu evolución o desarrollo personal y espiritual. Y si estás leyendo este artículo y no es comienzo de año tampoco es relevante, ya que siempre es un buen momento para comenzar.

Párate y observa.

Es algo fácil y sencillo que puedes empezar a practicar ahora. Elige alguna de las cosas que sueles hacer en tu día a día, párate y pregúntate para qué lo haces. ¿Para qué trabajas? ¿Para qué practicas yoga? ¿Para qué limpias o haces de comer? Por muy obvia que pueda resultarnos la respuesta, es conveniente parar y estar unos minutos en silencio. Nos aparecerán muchas ideas. Obsérvalas y presta atención a todas. Ve hacia las profundidades, intentando desgranar la utilidad de nuestras acciones.

No te pares en lo superficial. De esta forma, si nos preguntamos para qué practicamos yoga, tal vez nuestra primera respuesta sea por aliviar el estrés, suavizar tensiones en la espalda o aumentar la flexibilidad. Ve más allá de todas esas respuestas. Puede que finalmente llegues a UNA respuesta.

¿Qué resultado da encontrarle la utilidad a nuestras acciones?

  • Eliminamos de nuestras rutinas aquellas acciones que no nos aportan nada.
  • Nos levantamos cada mañana con más fuerza.
  • Resulta más sencillo comer de manera sana.
  • Nos permitimos centrarnos más en la evolución con menos distracciones.
  • Poder desde el estado de gozo salir fuera de todo lo anterior, sin juicios y con amabilidad.

Tu práctica de Yoga puede ayudarte a desarrollar tu propósito personal (tu dharma). Aunque a veces, es importante conocer cual es el propósito original del Yoga.

Recuerda, todo es impermanente, fluimos en continuo cambio.

Vivimos en una sociedad en la que la rapidez impera en nuestro ritmo biológico. No obstante, los cambios y la impermanencia no es fruto del acelere de vida que llevamos, es una característica universal por la que constantemente las situaciones, nosotros y todo lo que nos rodea está en constante cambio.

El desapego y la toma de consciencia sobre este hecho se hace indispensable si queremos poder fluir con naturalidad y evitar sufrimiento gratuito. Entender esta realidad nos hará interactuar de forma amable y sin juicios con los cambios que vayan surgiendo en nuestra vida, y esto nos hará más plenos y felices.

Practica Yoga

Tal vez estés empezando a introducirte en el mundo del yoga. A lo mejor llevas años en esto pero de manera intermitente. Quizás eres disciplinada en tu práctica o puede que ni siquiera estés interesada.

Aunque bien es cierto que no todo el mundo escoge el mismo estilo, pues para gusto colores, lo que está claro es que el Yoga, en cualquiera de sus estilos, reporta numerosos beneficios, desde el Hatha Yoga hasta el Yoga Vinyasa.

Entre los más destacables encontramos:

  • Desarrolla la flexibilidad, y con la practica podemos notar mejoría en nuestro cuerpo.
  • Disminuye notablemente la ansiedad, el estrés y la fatiga mental.
  • Contribuye a relajar el sistema nervioso central.
  • Mejora considerablemente a la conciliación del sueño.
  • Fomenta la coordinación corporal y el equilibrio.

 

«El yoga no solo cambia la manera de ver las cosas, sino que transforma a la persona que ve. Aporta conocimiento y lo transforma en sabiduría».
Iyengar

Nuestras clases de Hatha Yoga y Yoga Vinyasa en Gran Vía, Madrid.

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