El Aeroyoga o Yoga aéreo es uno de los estilos de yoga más novedosos y recientes. Y lo bueno es que no es necesario ser un acróbata para realizarlo. En las clases de aeroyoga en nuestro estudio en el centro de Madrid, realizamos los asanas y movimientos con ayuda del columpio y en el aire, aunque no siempre nos quedamos en suspensión. Tenemos entonces los beneficios del yoga tradicional, añadiendo la ayuda y la herramienta de la suspensión. ¿Imaginas lo que puede suponer esto para tu mente y tu cuerpo?

Qué es el yoga aéreo

El yoga aéreo, también llamado aeroyoga o yoga en suspensión se desarrolla con la ayuda de un columpio de tela colgado del techo. Nos permite realizar los distintos asanas a una determinada altura del suelo. En Shala Yoga Madrid nos regimos por el método ANYA (Asociación Internacional de Yoga Aéreo) y nuestras profesoras de yoga aéreo están formadas y certificadas en este método. En dicho método, entendemos el Yoga Aéreo desde distintos niveles.

  • En primer lugar, practicamos y aprendemos las posturas y movimientos desde la superficie, SERIE TIERRA.
  • Un segundo nivel entiende los asanas realizando parte sobre la superficie y parte en suspensión, SERIE AGUA.
  • Un tercer nivel se realiza completamente en el aire y hablaríamos de la SERIE AIRE.

Verdaderamente, es una práctica divertida y una experiencia. Pero, lo más importante, es la variedad de beneficios que tiene el Yoga Aéreo, tanto a nivel mental como físico.

Beneficios del Yoga Aéreo

Desprenderte de la toma a tierra, te ayudará a dejar atrás el estrés y tus preocupaciones, por al menos un par de horas, con ayuda del movimiento lento y libre. Esta nueva modalidad de yoga, día a día gana adeptos nuevos, porque aquellos que lo prueban descubren, en pocas sesiones, todos los beneficios que el Yoga Aéreo nos reporta.

Definición de la musculatura.

Mantenernos en el aire implica que los músculos deban trabajar de forma intensa y activa con la intención de sostenerte erguido. Otro factor a destacar, según el nivel de práctica, es el gasto calórico que supone una práctica de aeroyoga. Al combinar la fuerza con el ejercicio aeróbico llevamos al cuerpo a quemar grasas y a tonificar los músculos.

Agilidad y flexibilidad

Si se practica bien, con consciencia y atendiendo todas las indicaciones de la instructora, las articulaciones se verán libres de impactos y peligros. El rango de movimiento se incrementa con estiramientos suaves y sin forzar. Y esto revierte en un cuerpo más sano, flexible y ligero.

Core como una piedra

Otro de los beneficios del Yoga Aéreo es la capacidad para desarrollar un buen trabajo de core sin que te percates de ello. Simplemente, intenta imaginar el esfuerzo que hace la zona abdominal por mantenerte incorporada en el columpio, sujetándote únicamente con la banda de tela del columpio. El core se trabaja de intensamente, incluso en la SERIE TIERRA, intentando que la postura corporal sea siempre orgánica.

Reducción de tensión muscular

Los asanas de yoga ejecutadas en suspensión nos facilitan la eliminación de tensión en la musculatura de la espalda, a la descompresión de las vértebras por el efecto gravitatorio. Consiste en realizar movimientos lentos y conscientes, que nos acompañe hacia estiramientos orgánicos y suaves, para que así, la musculatura se pueda zafar de los posibles colapsos o contracturas.

Mejoras en el drenaje linfático y circulatorio

Este es otro de los muchos beneficios del Aeroyoga. El hecho de colgarnos en suspensión, con las piernas hacia arriba y la cabeza hacia abajo ayuda a reactivar la circulación sanguínea y a regular los niveles linfáticos y hormonales, con lo que ello supone.

A nivel mental

Pero lo que hace de este estilo de yoga verdaderamente algo tan especial es el hecho de practicarlo en el aire. La sensación de libertad sobre el columpio, el desapegarnos de la tierra como símbolo de desapego de nuestras preocupaciones mundanas reporta beneficios a nivel mental destacables.

No se trata sólo de eliminar la ansiedad y el estrés, sino también de alejar miedos, inseguridades y fobias. Es necesario recordar que no se trata de ejercicios gimnásticos (aunque pueda parecerlo) sino de practicar yoga. Y practicar yoga se refiere a esa disciplina milenaria que busca relax, meditación y reconexión con lo más esencial de nosotros mismos.