Tener una práctica de yoga regular nos aporta beneficios no sólo a nivel físico sino también mental. En este artículo queremos hablar de los más destacables.

Son tales los beneficios del yoga, ya sea hablando físicamente, mentalmente o espiritualmente, que se tiende a decir que practicar yoga regularmente puede cambiarte la vida.

Por ejemplo, dedicando diez o quince minutos al día antes de ir a la cama a una práctica simple de movimientos conscientes y pranayamas, puede mejorar la calidad del sueño.

Conforme practicamos a lo largo del tiempo, alcanzamos cierto estado de bienestar y comenzamos a notar los beneficios del yoga, que nos servirán de aliciente para seguir avanzando en nuestra práctica.

Practicando Hatha Yoga, o cualquiera de sus estilos derivados, nos volvemos más conscientes no solo de nuestro cuerpo, sino también de la mente, de las necesidades que éstos nos demandan. Todo ello nos facilitará el entendimiento de cuáles son las posturas que nos vienen mejor en cada momento.

Desarrollar una práctica de yoga continua es una manera idónea para aliviar el estrés y las tensiones acumuladas, que tarde o temprano nos van pasando factura.

En el artículo de hoy hablaremos concretamente de los beneficios que el Hatha Yoga nos reporta a nivel físico:

Favorece una mejor respiración.

El Hatha Yoga nos ayuda a respirar conscientemente. Se practica la respiración completa, comenzando con la respiración abdominal o diafragmática, que en la inspiración se inicia con un empuje del aire hacia el abdomen.Esta respiración continua en la zona intercostal y acaba en la zona alta de las clavículas. En la espiración, el recorrido es justo al contrario. Y todo esto favorece la oxigenación de las células.

Los asanas, combinados con una respiración consciente y adecuada, favorece la circulación, lo que revierte de manera positiva en el cerebro y órganos vitales.

Además, respirar de manera lenta y profunda nos ayuda a equilibrar el sistema nervioso, suaviza el ritmo cardiaco y relaja la tensión muscular.

El sistema inmunológico se ve fortalecido.

Practicar yoga favorece la disminución de los niveles de cortisol, (la hormona que se asocia al estrés). Numerosos estudios demuestran que los niveles de cortisol altos producen cambios de humor, aumento de peso, tensión alta, y problemas de insomnio y gastrointestinales.

Los niveles altos de cortisol en sangre también provocan variaciones del sistema inmunológico. La práctica del yoga, al incidir directamente en esta hormona desarrolla un aumento de la resistencia a enfermedades.

Aumenta la flexibilidad

Uno de los primeros beneficios que se pueden apreciar al comenzar a practicar hatha yoga es el notable aumento de la flexibilidad. Lo cual es interesante ya que nos puede ayudar a evitar lesiones.

Seguramente, en un principio el cuerpo responda de manera rígida, pero con la constancia, el aumento de la flexibilidad está asegurado practicando yoga.

Es interesante ir aumentando poco a poco el tiempo que permanecemos en las posturas. Respirando de manera consciente en ellas. Si no respiramos en los asanas, no es yoga, es ejercicio físico.

Conforme aumenta la flexibilidad, puede apreciarse la disminución de muchos de los dolores musculares que vienen producidos por las tensiones y las malas posturas.

Desarrolla un buen equilibrio.

Para obtener un buen equilibrio en los asanas, necesitamos desarrollar la conciencia corporal. Manteniendo un buen alineamiento en la postura, podemos sostenernos en equilibrio.

Al practicar yoga, es necesario mantenernos con cierto nivel de concentración en las sensaciones que cada postura nos produce Debemos activar la plena consciencia en lo que sucede.

Conforme se adquiere experiencia, nuestro cuerpo entiende cómo con pequeños ajustes podemos volver a recuperar el equilibrio en un asana. Y de alguna manera, el equilibrio corporal que experimentamos en las posturas, aparece también en nuestra mente, llenándola de calma y tranquilidad.

Fortalece nuestros músculos.

Desarrollar una buena musculatura nos ayuda a proteger los huesos, a evitar posibles lesiones y a prevenir enfermedades del tipo artritis.

Como mejora la coordinación y el equilibrio, previene de caída a las personas mayores.

La práctica del yoga fortalece los músculos pero de manera diferente a como se hace en los gimnasios, ya que  evita que se almacene ácido láctico en el cuerpo, lo que hace que nos cansemos y nos sintamos doloridos sin reducir la flexibilidad.