Hoy hablamos de Anjaneyasana o postura de la Luna Creciente. Este es un asana que trabaja la apertura de pecho, flexibiliza las caderas y hombros al mismo tiempo que incide en un extensión de columna.

En las prácticas de Hatha Yoga o Vinyasa es muy común encontrarnos extensiones de espalda. Nosotros, en Shala Yoga Madrid, solemos usar concretamente este asana bastante; a veces incluso sustituimos el Guerrero I por la Luna Creciente en el Saludo al Sol B.

Cómo realizarla

Desde la postura del perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana) adelantamos la pierna derecha dejando que la rodilla izquierda apoye en el suelo. Comprobamos que el talón del pie de adelante se sitúa justo debajo de la rodilla flexionada. Las piernas se alejan entre sí sintiendo el estiramiento en la zona del posas iliaco y el cuádriceps. El pie que queda atrás se apoya sobre el empeine.

Desde ahí, elevamos el tronco colocando ambas manos sobre la pierna adelantada. Intentamos generar espacio alargando la columna, pero al mismo tiempo la pelvis busca el suelo para pronunciar la apertura de las caderas.

Tomando aire elevamos nuestros brazos, palma con palma de las manos juntas, por encima de la cabeza. La cabeza, ligeramente y con cuidado, se inclina hacia atrás mientras que buscamos extensión en la espalda, dejando espacio en la zona lumbar sin que llegue a colapsar.

Para regresar de nuevo al perro boca abajo y poder cambiar de pierna, llevamos el tronco hacia adelante, apoyando las manos en el suelo y llevamos la pierna derecha hacia atrás. Realizamos un par de respiraciones en Adho Mukha Svanasana antes de pasar a la pierna izquierda.

Beneficios de Anjaneyasana

Entre los muchos beneficios que esta postura de yoga nos puede reportar, destacamos los siguientes.

  • Fortalece las piernas y los brazos
  • Permite trabajar la movilidad de las caderas y estirar el músculo psoas iliaco.
  • Favorece la regulación el sistema digestivo
  • No se recomienda realizar si se padece alguna lesión o patología en las rodillas.