En qué consiste el yoga aéreo

El yoga aéreo se inspirado en la tradiciones del Hatha Yoga. Ya el maestro Iyengar usaba las cuerdas en su metodología para colgarse y descargar la compresión vertebral. Su objetivo principal sigue siendo el mismo que el del Yoga en general, solo que se ayuda de un columpio para llevar a cabo esa tarea. Si bien es cierto que hay mucho escepticismo sobre si el Yoga Aéreo es Yoga o no, también es cierto que todo va a depender del cariz que el profesor o profesora impregne su clase.

Los asanas se practican usando la amaca y los estribos del columpio, que cuelgan del techo. Este columpio puede soportar hasta 300 kg de peso, aunque no se recomienda practicar esta disciplina si tenemos sobre peso, ya que la tela suele hacer daño. Entonces recomendaríamos empezar con Vinyasa o Hatha primero.

Gracias a esta técnica podremos aumentar la flexibilidad, el rango de movimiento y desarrollar una musculatura fuerte valiéndonos del peso de nuestro cuerpo como herramienta básica.

Clases de Yoga Aéreo.

Como en cualquier estilo, el yoga aéreo precisa de una fase de aprendizaje inicial y adaptación para lograr una práctica adecuada. Pero aun insistimos más con el aeroyoga, ya que existe posibilidad de caídas si los asanas no se ejecutan correctamente. Por ello, recomendamos realizar clases de iniciación, acudir a talleres o Master Class donde te expliquen paso a paso cómo funciona todo sin correr riesgos.

Además, la concentración y la obediencia por parte del alumno se vuelven cruciales en los primeros días de práctica de yoga aéreo hasta que se controla el manejo del columpio.

Durante las primeras sesiones se practicaran posturas en las que el cuerpo está casi todo el tiempo en contacto con el suelo, en series de Tierra. Así intentamos acostumbrar al cuerpo poco a poco al manejo.

Beneficios del yoga aéreo

Practicar yoga aéreo conlleva una mejora generalizada en la salud del practicante ya que contribuye a la corrección postural y estimula internamente el organismo a través de los distintos asanas ejecutados. Aquí os presentamos algunos beneficios del aeroyoga.

  • Claro aumento de la flexibilidad en músculos y articulaciones.
  • Fortalecimiento de las articulaciones y la mayoría de las cadenas musculares.
  • Estimulación de la circulación y la respiración
  • Descompresión de las vértebras suavizando los dolores de espalda
  • Mejora el drenaje del sistema linfático y circulatorio
  • Previene la retención de líquidos y la celulitis
  • Aminora el estrés y la ansiedad, mejorando el estado de ánimo
  • Es una actividad divertida que favorece el crecimiento de la autoestima y la autoconfianza

 

Contraindicaciones del yoga aéreo

Antes de comenzar tus clases de aeroyoga, conviene que te informes sobre cuáles son sus contraindicaciones ya que si padeces algún tipo de dolencia o enfermedad, ésta puede verse agravada. Por ello, te recomendamos que primero hables con el centro al que vas a acudir a practicar e informes de cualquier aspecto relevante al que vaya a ser tu profesor o profesora. Además, consulta con tu médico si el yoga aéreo puede ser una buena opción para ti. Y si padeces alguno de los aspectos que detallamos a continuación, es muy probable que no puedas practicar yoga aéreo durante una temporada.

– Glaucoma y desprendimiento de retina

– Embarazo

– Cirugías recientes.

– Artritis o artrosis

– Osteoporosis

– Presión arterial muy baja o muy alta

– Vértigos

– Gripe o sinusitis

– Conmoción cerebral o derrame cerebral reciente

– Lesiones en la cabeza, cefaleas o desmayos recientes

– Esclerosis cerebral

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