¿Sabías que muchos de los asanas que practicas en Yoga deben su nombre a figuras mitológicas de la India, que vivieron experiencias increíbles con poderes sobrehumanos? En su gran mayoría, estas leyendas mitológicas son reflejo de las inquietudes e incógnitas humanas. Entender la historia que esconde detrás cada una de las posturas que realizamos en Hatha Yoga o en Vinyasa puede servirnos de inspiración para nuestra práctica de Yoga.

HISTORIA MITOLÓGICA

El origen de los asanas de Virabhadrasana (en sus tres variantes, I, II y III), está estrechamente relacionado con un antigua historia mitológica acerca del dios Shiva. Fue el poeta Kalidasa en su obra Kumara Sambhava (El nacimiento del señor de la guerra) quien dio visibilidad a este personaje.

Shiva, el destructor, es considerado uno de los dioses con más poder de toda la mitología hindú. La historia narra que Virabhadra nace del sufrimiento de Shiva después de saber que su esposa, Sati, había muerto, humillada y faltada al respeto por su propio padre.

Al enterarse, Shiva cayó en una tristeza tan profunda que derivó en una gran ira. Arrancó un mechón de su melena y lo lanzó con todas sus fuerzas contra la tierra. De ahí surgieron los más feroces guerreros, Virabhadra, con la única misión de vengar la muerte de su esposa, Sati.

TRES ASPECTOS DE VIRABHADRA

  • En Virabhadrasana I, Virabhadra se representa en la posición donde hallará a Daksha, surgiendo de la tierra con una espada en cada mano.
  • En Virabhadrasana II, se sostiene equilibrado en el centro, mirando fijamente a Daksha y estableciendo su lance, con el drishti en el dedo corazón de la mano que guía la postura.
  • En Virabhadrasana III, con suavidad, sobre una única pierna, acerca sus dos espadas al frente para decapitar a Daksha.

Pero es necesario entender que Virabhadra no es siempre un guerrero con ganas de venganza. Lo mismo que Shiva, los dos destruyen para luego crear de nuevo. Su enemigo realmente es el Ego. Cuando Virabhadra decapita al padre de Sati, que representa el Ego, nos permite recordar la banalidad y levedad del ser humano.

Y después de la venganza aparece la culpa. La furia se calma y surge el arrepentimiento por la sangrienta acción. Así que cuando Shiva ve a Daksha muerto, sin cabeza, siente dolor. ese dolor se transforma en compasión y le devuelve a la vida colocándole una cabeza de cabra.

Al practicar alguno de los tres asanas de Virabhadra, cultivamos la mentalidad de ese guerrero. Un guerrero que se prepara para la lucha. Manteniendo una mirada hacia fuera y hacia adentro, no sólo atento al horizonte, también a lo que sucede alrededor.

De esta forma, Virabhdra nos enseña a sentir el equilibrio vernos estables incluso en las situaciones más adversas. Podremos sentirnos como un guerrero con coraje, destinado a cumplir nuestro dharma, nuestra misión y a enfrentar todas las vicisitudes que nos surjan a lo largo de nuestra vida.

¿CÓMO PRACTICARLA?

  1. Desde la postura de la montaña Tadasana lleva las manos a la cintura, buscando las cretas iliacas. Da una gran zancada con la pierna izquierda hacia atrás, de manera que quede un espacio relativamente grande de separación entre ambos pies.
  2. Flexiona la rodilla derecha de forma que el talón del pie quede en línea con la rodilla sin sobrepasar este EN NINGÚN CASO. Los dedos del pie deben mirar al frente.
  3. Deja que el pie izquierdo apunte a la diagonal izquierda delantera
  4. Reparte bien el peso de tu cuerpo entre las dos piernas.
  5. Eleva los brazos a la altura de los hombros, de forma que el derecho esté sobre la pierna derecha y el izquierdo sobre la pierna izquierda. Siempre paralelos al suelo y con las palmas  de las manos hacia abajo.
  6. Aleja los hombros de las orejas, y permite que los omóplatos se deslicen hacia la cintura del pantalón.
  7. Lleva la mirada hacia el dedo corazón de tu mano derecha.

BENEFICIOS

  • Produce un estiramiento general en las piernas, tobillos, ingles y pecho.
  • Favorece el aumento de la resistencia.
  • Aliviar los dolores de espalda
  • Fomenta una mejor digestión debido al estimulo de los órganos abdominales.
  • Desarrolla movilidad en las caderas.
  • Fortalece los músculos de los muslos y los glúteos.
  • Resulta terapéutico para el síndrome del túnel carpiano o los pies planos.

CONTRAINDICACIONES

Evita practicarla si tienes una lesión reciente en la cadera, rodilla u hombro.

Diarrea o presión arterial alta.

Si existen problemas de cuello, no lleves la mirada hacia la mano delantera. Mantente mirando en el sentido del pecho, adelante con los lados del cuello alargados uniformemente.

 

 

Si quieres conocer más sobre Virabhadrasana I, lee este artículo.