A menudo, la falta de flexibilidad en las caderas suele ser un problema para muchos alumnos. Es asombrosos ver, cuando visitamos India o vemos imágenes de sus habitantes, a la gran mayoría de la población trabajar durante horas en posición de cuclillas, o simplemente, mientras esperan a que llegue el tren o el autobús. Muy diferente de nosotros, los occidentales, que pasamos las horas en una silla encorvados frente a una pantalla luminosa.

Este asana se llama Malasana (“Garland Pose”). Y en ella estiramos la espalda, trabajamos las articulaciones de las rodillas y los tobillos, y ayudamos a mejorar la función digestiva.

CÓMO REALIZARLA.

Separamos las piernas un poco más del ancho de caderas. Llevamos los pies sutilmente hacia afuera, y flexionando las rodillas vamos bajando las caderas hasta quedar en cuclillas.

Los talones deberían tocar el suelo, pero si esto no sucede podemos llevar una manta hecha un rulo debajo de estos para que el cuerpo pueda apoyarse por igual en la planta y no sólo en los metatarsos.

Lleva tus manos en gesto de oración, frente al pecho. Haz un ligero empuje de una palma contra otra y permite que los codos te ayuden a llevar una mayor apertura en tus caderas.

Lleva lejos los hombros de las orejas y exponga el tronco. Y ahí donde estés, respira conscientemente.

BENEFICIOS

Este es un asana que entra dentro de las posturas restaurativas debido a los muchos beneficios terapéuticos que posee.

  • Aporta flexibilidad el tendón de Aquiles y en los músculos tibiales (por delante de la espinilla).
  • Ayuda a relajar y da tono a los músculos de las caderas.
  • Estira el músculo del posas iliaco (las ingles). fortalece la espalda y el abdomen.
  • Activar los músculos de los pies nos permite estabilizar los arcos plantares.
  • La base de los pies nos ayuda enérgicamente a llevar activación en el suelo pélvico y en los músculos abdominales (se activan mula bandha y uddiyana bandha)

CONTRAINDICACIONES

  • Lesiones recientes de la zona lumbar o de rodillas.

YOGA PRENATAL

Este asana está indicado para practicar cuando estás embarazada, y es una de las mejores posturas que puedes realizar. Desarrolla una amplia apertura en las caderas. Por otra parte, ayuda al cuerpo y a la mente a bajar a la calma.

En caso de no poder realizar una sesión completa de yoga para embarazada, y si tuvieses que escoger una sola postura, sin duda sería esta.