El yoga aéreo o aeroyoga, es una disciplina del yoga que en los últimos años ha ganado adeptos y seguidores. Todo esto por dos principales razones, lo llamativo de su práctica, y por los beneficios que obtenemos al colgarnos del columpio.

Por este motivo, el yoga aéreo resulta una actividad muy demandada. Para poder desarrollar este estilo de yoga, debe haberse realizado una formación específica en la materia. Como nuestras profesoras, que están acreditadas por la Asociación Nacional de Yoga Aéreo (ANYA).

Por ello, conocer esta práctica un poco más a nivel teórico y entender los beneficios que nos puede reportar es importante antes de aventurarnos a tomar nuestra primera clase de yoga aéreo.

QUÉ ES EL YOGA AÉREO O AEROYOGA

El aeroyoga es un estilo o variante del Hatha Yoga tradicional, en la que introducimos una serie de asanas o posturas, contando con la particularidad del uso del columpio.

¿Qué supone esto? La práctica de yoga aéreo va a suponer permanecer en el aire en numerosas posturas y movimientos, aunque no en todos y menos en los inicios, que estaremos SIEMPRE en contacto con el suelo. En las clases de iniciación al Yoga o en los niveles básicos trabajaremos con las series de TIERRA, en la que todo el tiempo estaremos en contacto con el suelo.

También podrás empezar con cualquiera de nuestros talleres de iniciación, ofertados en fin de semana, en los que explicamos con detalles el uso y el manejo del columpio así como la práctica sencilla siempre desde las series Tierra (en contacto con el suelo).

Los columpios que usamos en las clases de aeroyoga pueden llegar a soportar hasta 300 kilos, y por ello la posibilidad de rotura es prácticamente nula.

Se trata de un estilo bastante físico del yoga que desarrollará la fuerza y la flexibilidad de manera más intensa. Por supuesto, siempre contando con el trabajo físico y mental que la displina del Hatha Yoga en sí nos reporta.

BENEFICIOS DEL YOGA AÉREO

Con las clases de yoga aéreo podrás disfrutar de los siguientes beneficios

  1. Desarrolla la flexibilidad tanto en los músculos como en las articulaciones.
  2. Ayuda a tonificar la musculatura, especialmente en la zona del core. Y es que mantener el cuerpo erguido en equilibrio sobre el columpio nos va a enseñar a activar los bandhas trabajando todo aquello que conlleva el trabajo de suelo pélvico y abdomen. Nuestros brazos también notarán el trabajo realizado en el sostén de los estribos el peso del cuerpo.
  3. Activa y mejora la circulación. Debido a la facilidad en la ejecución de un asana invertida (más fácil que en cualquier otro estilo) va a suponer que más personas puedan disfrutar de los beneficios a nivel de circulación que reporta invertirse.
  4. Favorece el drenaje del sistema linfático. Nuestro sistema linfático se compone por ganglios y otro tipo de conductos. Se encarga de llevar la linfa (líquido que contiene glóbulos blancos, lípidos y proteínas).
  5. Un óptimo estado de este sistema es principal para gozar de una buena salud, porque desintoxica y ayuda a prevenir el envejecimiento.
  6. La práctica de algunos asanas va a permitir a través del masaje de zonas como las axilas y cuello que ese drenaje linfático fluya de manera ordinaria.
  7. Reduce el estrés. Una de las razones más demandadas a la hora de practicar yoga, es el llegar a un estado de calma interior y bienestar mental. El yoga aéreo al mantener la esencia del Hatha Yoga tradicional, va a favorecer de la misma manera en la reducción de estrés y en la sensación de bienestar. A su vez, la conciliación del sueño mejorará con el descenso de los niveles de estrés y ansiedad, al tiempo que se desarrolla una actividad entretenida.
  8. Desarrolla nuestra creatividad. El yoga aéreo es una disciplina muy llamativa por lo atractivo del columpio y estar en el aire. Esto va a ayudar a introducir en el mundo del yoga a muchas personas que quizás nunca se hubieran acercado a un Hatha Yoga o Yoga Vinyasa por su propio pie. A través de esta disciplina podremos dar rienda suelta a nuestra creatividad, llegando a reinventarnos en el proceso de autoconocimiento propio.
  9. Mejora nuestra propiocepción. Llamamos propiocepción al sentido que nos da información acerca de la posición en la que se encuentra el cuerpo. Ejecutar y mantener determinados asanas nos va a ayudar a desarrollar este sentido. Por otra parte, nuestro equilibrio mejorará, cosa que agradeceremos en nuestra práctica fuera del columpio.
  10. Permite corregir la postura corporal. Al colgarnos en posturas invertidas dejando que el cuerpo pese y caiga con su propio peso favorecerá la descompresión de los discos vertebrales, ya que las vértebras irán poco a poco generando espacio entre sí.
  11. El aeroyoga es, sin duda, una disciplina idónea en los casos de molestias o dolores de espalda.

 

Si quieres iniciarte en la práctica del yoga aéreo no dudes en consultar nuestros horarios y tarifas.

Justo a la vuelta del confinamiento tendremos un Taller de Iniciación al Yoga Aéreo, sólo 11 plazas, en pleno centro de Madrid.