Los mudras conforman una amplio número de ejercicios con bastante poder, que básicamente consiste en gestos, actitudes y posturas. Algunos pueden realizarse de manera simple, mientras que otros conllevan una combinación compleja de asana, pranayama, bandha y fluir energético.

Efectos de los mudras.

De una manera amplia y generalizada, podríamos decir que los efectos que los mudras conllevan son los siguientes:

  • Purifican los nadis (canales energéticos).
  • Generan y mantienen el prana (energía vital).
  • Nos hacen tomar plena consciencia de la energía vital y dirigirla allí donde queramos.
  • Dan estabilidad al flujo energético.
  • Favorece la activación de los chakras.
  • Ayudan a controlar el grana despertando la kundalini.
  • Tienen una repercusión intensa sobre el nivel emocional y psíquico, mientras que procura estabilidad mental y emocional.
  • Nos llevan a estados de concentración y meditativos.

De una forma resumida, podríamos decir que los mudras facilitan el paso de las asanas y pranayamas hacia un estado más elevado de concentración y atención. De esta menera se sientan las bases para un estado meditativo, objetivo final del Hatha Yoga.

Mudras y Ayurveda

Según el Ayurveda, el sistema de sanción holística más antiguo del mundo, y apodado por muchos como «la ciencia hermana del Hatha Yoga», la enfermedad es el resultado del desequilibrio del cuerpo. Suele venir provocado por el exceso o deficiencia de cualquiera de los elementos espacio, aire, fuego, agua y tierra.

Se dice que cada uno de estos elementos está representado en cada uno de nuestros cinco dedos (de una mano):

  • El pulgar: fuego
  • El índice: viento
  • El corazón: éter (o espacio)
  • El anular: tierra
  • El meñique: agua

Y los dedos vienen a actuar como circuitos eléctricos, donde los mudras ajustan este desequilibrio de energía y favorecen la curación.

Cómo realizar los mudras.

Los mudras que más conocemos son fáciles de ejecutar y suelen realizarse mientras meditamos, en la posición de loto o sukasana, manteniendo la espalda erguida.

Antes de nada, habrá que lavarse las manos, ya que la práctica comienza con el frote de manos (unas 10 veces) para favorecer el flujo de energía.

En cada mudra ejerceremos presión suficiente como para sentir el flujo de energía, pero sin ser muy intensos. Hay quien recomienda practicar el mudra durante quince minutos, y también hay quienes abogan por un par de minutos como mínimo. Prueba distintos espacios de tiempo y lo que te siente bien a ti será la práctica que lleves a cabo.

Es importante, al igual que en la práctica meditativa y práctica del Hacha Yoga en general, tener en cuenta el descanso del estómago, al menos dos horas antes de sentarnos a practicar. Y es que se podrían consumir energías en el proceso de digestión que desvíen la atención energética de los mudras.

Principales mudras.

En realidad, hay infinidad de variaciones de mudras, algunos hacen partícipe también a los ojos y a la lengua. Pero los más conocidos suelen realizarse con los dedos y las manos.

GYAN MUDRA

Es el gesto del conocimiento o la sabiduría. Para realizarlo unimos suavemente el dedo índice y el pulgar, mientras que los otros tres se mantienen sueltos, libres y ligeramente estirados. Este muera también es conocido por Chin mudra.

Gyan mudra o Chin mudra

Gyan mudra favorece la concentración y la memoria, reduciendo los trastornos del sueño. Ayuda también a liberar la ira, el estrés y suaviza el dolor de cabeza.

PRITHVI MUDRA

Este mudra ayuda a construir y favorecer el sistema óseo y muscular. Produce confianza y fuerza. Para realizar este mudra se deberá tocar el dedo pulgar y el anular mientras que los otros tres permanecen ligeramente estirados y libres.

Prithvi mudra

Este mudra favorece la reducción de estrés, el aumento de peso y el aumento también de la circulación sanguínea. Produce un buen desarrollo digestivo, eliminando la deficiencia de vitaminas.

PRANA MUDRA

A este mudra también se le conoce como el gesto de la vida. Para realizarlo debemos juntar el meñique y el anular con el dedo pulgar, mientras que los dos dedos restantes permaneces estirados y libres.

Prana mudra

Podemos usar este mudra cuando sintamos que las energías nos flaquean, en momentos de agotamiento energético. Este mudra nos dota de un impulso de energía. Limpia nuestro aura debido a la capacidad para controlar las energías del alma. Es beneficioso para evitar cualquier tipo de enfermedad y también se lo otorga cierto poder en los ojos. Ayuda a activar la energía latente del cuerpo.

SURAYA MUDRA

Surya mudra o gesto de la mano de fuego, también se conoce como Agni mudra, está asociado al metabolismo y a la temperatura corporal. Es un mudra al que se le otorga bastante poder y capacidad de curación.

Se recomienda practicar este mudra en postura meditativa y con el estómago vacío, a ser posible todos los días.

Surya o Agni mudra

Para su práctica debemos doblar el dedo anular y apoyar la base del pulgar sobre él, como se muestra en la imagen anterior.

VARUN MUDRA

Varun mudra se asocia con el elemento agua. Nuestro cuerpo se compone principalmente de agua, y de ahí la importancia de este mudra, de la influencia que puede llegar a tener sobre nosotros. Ayuda a prevenir las enfermedades que se derivan de la falta de agua o sequedad.

Varun mudra

Para realizar este mudra colocamos en contacto la punta del dedo meñique con la del pulgar y dejamos que los tres restantes dedos queden libres.

VAYU MUDRA

Este es el denominado mudra del aire. Al practicar regularmente este mudra podemos llegar a prevenir problemas relacionados con la flautulencia, el estreñimiento o gota.

Vayu mudra

Para realizar este mudra colocamos el dedo indice flexional y dejamos que el pulgar repose ligeramente sobre éste, como en la imagen.

Otros mudras

A continuación hablaremos de dos mudras que quizás son más utilizados en la práctica meditativa del Hatha Yoga.

KECHARI MUDRA. El cierre de la lengua.

Numerosos tratados de yoga nombran este mudra como uno de los más importantes en la técnica meditativa. Tiene dos versiones:

  1. Forma usada en Hatha Yoga: cortaban de forma gradual el frenillo de la lengua hasta que pasado algún tiempo la punta de ésta conseguí tocar el entrecejo. Es una práctica algo complicada que necesita ser supervisada por un maestro. Suele enseñarse a temprana edad (entre los doce y dieciséis años).
  2. Forma usada en Raja Yoga: es mucho más sencilla de practicar pero también reporta numerosos efectos.

La técnica en sí se consigue dirigiendo la lengua hacia el paladar blando mientras estamos sentados en postura meditativa. Sin forzar, dirige la punta del paladar hacia atrás y arriba tanto como sea posible. Requieres tiempo el que se vean avances en esta técnica, pues al principio la lengua se verá forzada, pero poco a poco se irán notando los cambios.

En cuanto a los beneficios que este mudra nos reporta, podemos hablar del efecto estimulante sobre el cerebro así como sobre las glándulas endocrinas por el efecto de la presión de la lengua en la zona nasofaríngea. Además, induce a estados meditativos y de concentración.

SHAMBHAVI MUDRA. El gesto psíquico de la consciencia.

Este mudra es descrito por Hatha Yoga Pradipika en su capitulo IV, que hace referencia a la Superconsciencia (samadhi).

Existen varias técnicas relacionadas con este mudra.

La primera de ellas hace referencia al mudra externo. En postura meditativa, con los ojos abiertos miramos a un punto fijo frente a nosotros. Poco a poco, dejamos que los globos oculares vayan volviéndose hacia arriba enfocando la mirada en el entrecejo intentando no forzar ni la mirada ni el cuello.

La segunda de ellas nos habla del mudra interno. Una vez entrenada la anterior, la técnica se llevará a cabo con los ojos cerrados.

La tercera forma de practicar este mudra es añadiendo a la segunda la repetición mental (o no) del mantra OM durante la inhalación y durante la exhalación.

Recuerda que todas estas técnicas podrás practicarlas en tus sesiones de Hatha Yoga. Nosotros las usamos en nuestras clases, en cualquier tipo de estilo, ayudándonos a conseguir un estado óptimo de concentración.