La práctica de yoga en invierno.

De nuevo regresamos a esos momentos en los que a las 18.00 prácticamente ya es de noche y pasamos más tiempo en espacios cerrados con otras personas.

Es importante tomar plena consciencia de los tiempos en los que nos encontramos y seguir trabajando nuestro sistema inmune para que a pesar de la situación invernal y los virus ante los que nos encontramos expuestos no dañen nuestra salud.

Son muchos los estudios que han demostrado una larga lista de beneficios que provienen de practica asanas, meditación, pranayama. Encontramos mejorías en las funciones respiratorias, el equilibrio endocrino, una mejor función inmunológico, aumento de los niveles energéticos, mejoras en el sueño y reducción del estrés.

Por supuesto, para que ello sea efectivo requiere de un trabajo arduo y constante en la práctica del yoga. Ir a clases de yoga de manera esporádica o incluso una vez por semana no va a ser suficiente.

Cómo decidir qué tipo de asanas de yoga son mejores para prevenir de resfriados y gripes.

Si consideramos la práctica de asanas como un tipo de ejercicio, podemos afirmar, según establecen numerosos estudios, que practicarlo regular y moderadamente incrementa una de las células inmunitarias del cuerpo, las células KN. Por lo tanto, una práctica de yoga de manera constante y moderada tendrá beneficios directos a la hora de combatir esas infecciones estacionales.

También es sabido que la actividad física intensa puede desgastar nuestro sistema inmune haciéndonos caer en bajas defensas. Es por ello que precisamos dejar las prácticas de yoga más intensas (como el power yoga, el bikram yoga o incluso el yoga vinyasa intenso) para otras estaciones del año en las que nos encontramos con mayor fortaleza y hayas menos posibilidades de contraer virus.

Cuando los resfriados y los virus golpean, reducir nuestra intensidad en los asanas y aumentar el tiempo de pranayama o meditación se hace indispensable en nuestra práctica de yoga.

Consejos para una buena práctica de yoga en invierno.

  1. MANTENTE CALIENTE Y ABRIGADO. La idea de dormir hasta tarde en invierno es muy tentadora. Pero se hace imprescindible no dejar que el cuerpo se paralice y engarrote. No pierdas tu práctica diaria de yoga ya que te ayudará a mantener la temperatura corporal y a evitar la rigidez en las articulaciones, tan propensas en invierno. Puedes comenzar el día con algunas rondas de Surya Namaskar (Saludos al Sol).
  2. LUCHA CONTRA LA FALTA DE LUZ Y EL CLIMA SOMBRÍO. No te aletargues demasiado. Si bien es cierto que el invierno nos invita al recogimiento, a la reflexión y al ahorro energético, mantenernos demasiado tiempo en ese estado no hará más que deprimirnos. No desconectes de tu práctica meditativa, aunque sean diez minutos al día, esto quizás te lleve a tomar plena consciencia del lugar que te toca ocupar.
  3. DISFRUTA CON LA COMIDA, PERO QUÉMALA. Es una época que invita al atiborre de comida, tanto dulce como salada. Aségurate que quemas aquello que ingieres. Además, podría ser un buen momento para realizar ayuno, ya sea total o intermitente, ya que el la actividad y desgaste energético no es tan elevado como en otros épocas del año.
  4. MANTEN LA HIGIENE NASAL Y BUCAL. Practica los kriyas Jala Neti y Jihwa Prakshalana. Limpieza de las vías nasales y bucales. Esto evitará la aglomeración de bacterias malignas en tu organismo

7 asanas para practicar en invierno.

PLANO INCLINADO.

Desde la posición tumbado boca abajo, coloque las manos bajo los hombros. Con la ayuda del apoyo de las rodillas incorpore todo el cuerpo manteniéndolo como si fuese una tabla. Observa que las muñecas queden bajo los hombros y que las caderas se mantienen alineadas en una línea con el resto del cuerpo.

PLANO INCLINADO
VASISTHASANA

Desde la postura anterior, deja que todo el peso recaiga sobre tu pie y tu mano derecha de manera que gires hacia un lateral. No te dejes caer sobre tu brazo derecho e intenta que la activación de piernas y core hagan también su trabajo.

VASISTHASANA
VIRABHADRASANA I

También conocida como Guerrero I. Desde el inicio de la esterilla da un paso generoso hacia atrás con el pie izquierdo. Deja que tu rodilla derecha se flexione 90º haciendo coincidir la ésta con el tobillo en una misma línea. El pie de atrás puede estar completamente apoyado o con el talón elevado (notarás la diferencia el la posición de tus caderas y en el equilibrio, que varía). Pisa con firmeza y confianza como un buen guerrero, llevando la energía hacia tu centro. Toma una respiración profunda al mismo tiempo que vas elevando ambos brazos, irguiéndolos como si fuesen dos lanzas.

VIRABHADRASANA I
PARIVRTTA PARSVAKONASANA

Desde la posición anterior, deja que tu mano izquierda se apoye en el suelo (o en un taco). Con el brazo contrario busca una línea desde tu talón de atrás (el izquierdo) hasta la punta de tu dedo corazón derecho. Como en la imagen pero con la pierna contraria, ya que venimos del guerrero anterior, de tener el pie derecho al frente. Recuerda cambiar y hacer siempre los ejercicios simétricamente.

PARIVRTTA PARSVAKONASANA
NAVASANA

Comienza sentada, flexionando las rodillas y pegando los muslos hacia ti. Busca alargar la espalda y que la línea que dibuja continue más allá del cuello. Sin perder los espacios eleva los pies hasta que estén con las rodillas alineados, paralelos al suelo (esta sería una primera variante). Si estás muy cómoda en este lugar puedes probar a estirar las rodillas como aparece en la imagen 2.

Navasana (nivel básico)
Navasana (nivel avanzado)
POSTURA DE LOS DEDOS DE PIES DE FUEGO

Sentada sobre las rodillas, comprobamos que todos los dedos de los pies apoyan en el suelo (hasta el más pequeño). Dejamos que el tronco se alargue, como si nos tirasen de un hilo desde la coronilla hacia el cielo. Y a través de nuestra respiración vamos sintiendo las oleadas de sensaciones que van llegando. Como contra postura ve hacia balasana (el embrión con los empeines apoyados).

Dedos de pies de fuego
AGNISTAMBHASANA

Sentados sobre los isquiones y con las rodillas flexionadas, colocamos una pierna encima de otra de manera que las tibias coincidan. Cada pie debe coincidir bajo la rodilla contraria. Si fuese complejo encontrar esta postura podemos probar a colocar apoyos bajo los glúteos. Hay que buscar espacios entre el ombligo y el esternón. Los pies deben ir activos, como si estuvieran pisando. Si aun activando los pies te sientes muy cómodo puedes ir probando a reclinarte hacia adelante.

Agnistambhasana

Otras opciones para seguir realizando la práctica es ir a un estudio. Quizás el practicar con más personas te anime a adquirir una rutina y a motivarte. Si estás en Madrid, no dudes en pasar por nuestro estudio de yoga, en pleno centro, en Gran Vía. Y si los horarios no te acompañan ven a alguno de nuestros talleres de fin de semana.

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